Es uno de los preceptos más importantes del judaísmo. La tradición indica que, junto a la teshuvá (el arrepentimiento) y la tefilá (la oración) es una de las acciones humanas capaces de revertir los decretos divinos.
Si bien el término tzdaka es usualmente traducido como "caridad", la raíz de la palabra hebreo la conecta con el término justicia o rectitud (tzedek). El capítulo 19 de Levítico establece que "Y cuando segareis las mieses de vuestra tierra, no acabarás de segar el rincón de tu campo, y las espigas verdes al cosechar tu mies, no recogerás; ni los granos de uva de tu viña recogerás; para el pobre y para el peregrino los dejarás; Yo soy el Eterno, vuestro D--s.". La intención es ofrecerle al necesitado una forma digna de ganar su alimento, sin ponerlo en la necesidad de rogar por limosna, y este es uno de los principios que guían al precepto de "Tzedaka".
Para aquellas personas y/o nuevas familias que quieran profundizar en nuestra propuesta educativa, hay una invitación especial a los conversatorios que realizaremos en las siguientes fechas: